sábado, 3 de septiembre de 2016

VOCES DE LAS MUJERES: CONVERSANDO SOBRE LA PAZ

Hoy en el Programa Enfoque un Acercamiento al Caribe, Emisora ABC, de la ciudad de Barranquilla, los micrófonos  se abrieron para  dar paso a la sección Voces de las Mujeres, allí las compañeras Isabel Llinas y Yuly Otero conversaron sobre el tema de paz.
Para las compañeras la paz no se establece por un acuerdo ni se decreta, sino que esta es un proceso de construcción, que implica la resolución de los factores que han originado el conflicto social y político en nuestro país.

El acuerdo establecido entre el gobierno y las Farc,  muestra que  desactiva parcialmente uno de los conflictos, no hay que  olvidar  que existen dos insurgencias en el país que tienen vida, por esa razón no es pertinente de hablar de paz estable y duradera.
El otro aspecto importante es lo relacionado al plebiscito, este es un tema contradictorio en el sentido en que muchos le apuestan al SI y otros le apuestan al NO. Por esa razón  es importante pensar y analizar ese voto, el cual debe darse por cuestiones razonables y con argumentos porque lo que está en juego es la paz.
Votar por el SÍ permite dar un apoyo a la solución política. La refrendación de los acuerdos es un paso más en esta dirección que ayudara a avanzar hacia el ejercicio de una mayor democracia y la vigencia de un estado social de derecho.  Así mismo abre las puertas para avanzar en los diálogos con las otras insurgencias, a la vez que   cierra caminos a la opción de la guerra.
La ultima palabra la tenemos los colombianos y colombianas, necesitamos pensar en el desarrollo integral  del campo, la solución al problema de las drogas ilícitas, el fin de conflicto y la dejación de las armas, son cuestiones pactadas en el acuerdo final  que se necesita ser leído detenidamente.   

miércoles, 24 de agosto de 2016

ES DEBER DE LA ESCUELA ACTUAR EN DERECHO

El primer Proyecto de Educación Sexual se instituyo en Colombia en 1993, gracias a una tutela que favoreció a una maestra en Ventaquemada, Boyacá, despedida de su trabajo por procurar que sus estudiantes aprendieran a ejercer una sexualidad responsable. Entonces como hoy, de una manera menos espectacular, pero, no por eso menos insidiosa, los maestros y maestras lideraron resistencias y protestas para impedir su implementación.
Recuerdo claramente que en talleres realizados en ese entonces,  muchos  docentes expresaban abiertamente su desacuerdo, basadas en preceptos judeocristianos y los menos veían en su implementación una posibilidad de trasmitir otros principios y valores, entre ellos la tolerancia, el respeto a la diferencia que como ellos mismos decían elevaría los niveles de convivencia pacífica.
Años después, por razones de mi profesión e interés por la prevención y la promoción de estilos de vida saludables fui consultora de algunos colegios oficiales y privados con el propósito de transversalizar el tema de la sexualidad en los PEI de las instituciones, para que niños, niñas, adolescentes y jóvenes tuviesen una vivencia sana y responsable de su sexualidad. En esta experiencia también fueron evidentes negaciones y resistencias al proyecto, basadas en lo calificado por la tradición como “malos comportamientos sexuales” entre ellos la homosexualidad y el lesbianismo, equiparados a la sexualidad irresponsable (promiscuidad, embarazos adolescentes e ITS) y curiosamente se tenía la representación social de que eran epidemias o pandemias que “podían tomarse los colegios”. Muchos fueron los PEI trasversalizados por este enfoque, pero, pocos los colegios donde se implementó en la realidad lo que el proyecto mandaba.
Hoy cuando han pasado 22 años de ese primer proyecto y las tendencias filosóficas y enfoques de planeación como el enfoque de derechos, el enfoque diferencial y el enfoque de género permiten que se tenga una visión más precisa de la influencia del contexto en el ejercicio de la sexualidad la sana convivencia y en la construcción de ciudadanía. Ese imaginario colectivo parece estar aún vigente en las representaciones y creencias de las comunidades educativas que fieles a sus preceptos tamizados también por un aprendizaje frustrante y doloroso de su propia sexualidad, actuando  unas veces como obstáculo epistemológico y otras como quiste psicológico a la manera como lo expresaba Enrico Fermi, impidiendo entender la sexualidad como algo inherente al desarrollo humano que depende más de la subjetividad que de influencias ambientales.
Haciendo estos vínculos conceptuales, hoy otros son los problemas: Por un lado la tolerancia a los embarazos adolescentes, las ITS y/o el SIDA mirándolos más como problemas de salud pública que como amenazas en la convivencia y por el otro una arraigada intolerancia, el irrespeto y la sanción hacia la diversidad sexual. ya que cualquier otra identidad diferente a la tradicionalmente establecida y naturalizada a partir de la función sexual, amenaza la hegemonía de la prevalencia de un género sobre el otro tanto en lo público como en lo privado.
Por tanto, quienes han fundado su identidad de género en la atracción hacia personas de su mismo sexo son mirados aun como amenazas para el orden establecido. A pesar de que desde 1980 la Homosexualidad y el Lesbianismo salieron del Manual Diagnostico y Estadístico de Trastornos Mentales (DSMIII,1980), en nuestro medio y por supuesto en nuestro sistema educativo aun niños, niñas y adolescentes con manifestaciones comportamentales contrarias a su género son tratados con problemas de comportamiento, por tanto son remitidos por los orientadores escolares a ser evaluados por expertos del comportamiento como psicólogos y/o psiquiatras con el propósito de que “sanen” y así evitar que “contagien”. Para muchos la escuela es lugar de reconocimiento, aprecio y respeto y esto también se pone en peligro cuando su identidad controvertida se pone en evidencia teniendo que abrirse camino en medio de la adversidad para conservar ese reconocimiento, mas, no todos tiene el mismo grado de Resiliencia, muchos se auto condenan desertando del medio escolar que al igual que la familia los ha satanizado.
La escuela a diferencia de la familia está obligada a actuar en derecho, por lo que debe garantizar a todas las personas por igual, el derecho a formarse, a desarrollar sus habilidades y aptitudes y a cimentar un proyecto de vida realizable; por tanto las  normas de convivencia deben garantizar por igual tolerancia y respeto por el otro y su diferencia.


Por: ELENA BSTOS RINCON
PSICOLOGA CLINICA, U METROPOLITANA / U DE LOS ANDES

miércoles, 17 de agosto de 2016

Claridades sobre la “Ideología de género”

La polémica suscitada a raíz de la aparición de unas cartillas sobre diversidad sexual que el Ministerio de Educación Nacional pretendía implementar como parte de un proceso pedagógico para docentes y administrativos en los colegios, obedeciendo un mandato de la corte constitucional,  ha desviado el debate y verdadero origen del asunto que es el tratamiento  y mecanismos contra la discriminación que las instituciones educativas – en los manuales escolares -  deben dar a los jóvenes con identidades y orientaciones sexuales diversas para que casos como el del joven Sergio Urrego no vuelvan a repetirse.

Por un lado se ha desviado la cuestión de fondo - antes mencionada-  y  por otro lado han salido a la luz viejos odios y discursos retrógrados en un momento en el que el país parecía avanzar en materia de derechos de las mujeres y de la comunidad LGTBI: La desinformación, las verdades a medias y la manipulación mediática han sido utilizadas por parte de quienes se oponen a la restitución de estos derechos, valiéndose de la tergiversación y el señalamiento de la existencia de una “ideología de género” que se quiere imponer en contra de la familia, la heterosexualidad y la moral cristiana.

Aunque la realidad es que el tema tiene muchos puntos que analizar y que sólo el tiempo podrá darnos más  luces del significado de estas manifestaciones, lo cierto es, que resulta llamativo que nuevamente se empiece a incorporar la palabra “ideología” para referirse a la definición del género que se viene manejando desde el discurso feminista, esta noción de “ideología” no es nueva, la Iglesia Católica ha utilizado este término casi que desde la existencia misma de la categoría de género, lo novedoso del asunto es que se ha generalizado el uso de este término, - basta recordar que hasta el presidente de la Republica y la propia ministra se han referido a esta- de una manera irresponsable y sin un análisis concienzudo del significado de la categoría de ideología otorgada al género.

Desde esta perspectiva la “ideología de género” tiene como blanco la destrucción de la familia y de los valores cristianos. Si partimos de esta simple definición, no puede resultar extraño que en un país fervorosamente cristiano miles de personas se movilicen en contra de la tal “ideología”. Esta es una estrategia que sirve para eliminar o minimizar  cualquier posibilidad de debate al respecto. El  género no se trata de una ideología que pretende imponer, adoctrinar o enseñar a los niños y niñas a ser simplemente homosexuales, de lo que se trata es de poner en cuestión ciertas prácticas y orientaciones hegemónicas. Entendido lo hegemónico como Ideas o conceptos aceptados universalmente como naturales, pero que en realidad son construcciones sociales.


En este sentido empezar a hablar de diversidad sexual es un asunto necesario que no admite concesiones, así lo han evidenciado en múltiples ocasiones y contextos las prácticas discriminatorias y el matoneo del que son objeto las personas con orientaciones sexuales diversas. El género resulta una categoría útil para entender esta realidad, si al menos estamos en disposición de abrirnos a un debate real.  Hay que apelar al hecho de que nuestras creencias religiosas o de cualquier tipo, no son verdades universales ni absolutas y que para conciliar estas disputas, debemos reconocer que los únicos principios que deben ser universalmente validos son los de la igualdad y libertad para todos los seres humanos. El respeto y la tolerancia son aliadas incondicionales para que el debate resulte constructivo y aporte a la construcción de la paz que añoramos las mayorías, paz completa, duradera con justicia social y equidad.

 Por: GINNA OTERO SERPA

sábado, 30 de julio de 2016

LA PAZ; UN IMPERATIVO DE PAÍS

Por  largos años las mujeres hemos experimentado los rigores de la miseria y soportado el odio por el simple hecho de ser mujeres, pero también hemos sido testigas del  terror de un  sistema que nos quita el derecho a vivir una vida libre de violencias, a decidir sobre nuestros cuerpos. Un sistema que golpea sin piedad nuestra diversidad, que nos obliga a ser madres pero también nos arrebata nuestros hijos para llevarlos a la guerra y no reconoce nuestro aporte del cuidado a la economía del país, que nos quita la tierra y nos desplaza de nuestros territorios; un sistema capitalista patriarcal que ahoga nuestra existencia.
Colombia el territorio que vivimos, históricamente ha sido un país gobernado por una clase privilegiada que no brinda garantías a nuestros derechos como pueblo, al contrario continua explotando vidas y riquezas. Es una clase que se niega a reconocer   que la paz implica transformaciones, cambios en las estructuras económicas, políticas, culturales y ambientales; que necesita comprender que si hablamos de paz, las violencias estructurales, que afectan a la población y entre ellas a las mujeres deben eliminarse; violencias que   responden a las dinámicas de relación social de dominación y subordinación, acrecentadas por el modelo neoliberal en nuestro país, por esa razón se constituye en asunto de  reflexión política y social, en el entendido en que son una constante histórica en la que nos encontramos inmersas.
Como mujeres que construimos país con vida digna y de la mano de muchos procesos,  creemos firmemente que la paz con cambios y transformaciones son posibles de lograr si participamos todas y todos en su construcción; si sumamos nuestras voces y nuestras fuerzas a esta apuesta nacional por la solución política civilizada al conflicto armado social y político que padecemos por largos años.
Compartimos la iniciativa de la MESA SOCIAL PARA LA PAZ, como mecanismo valido y legítimo para la tramitación democrática del conflicto social y político que vivimos y acordar las transformaciones y garantías democráticas necesarias en dirección de avanzar en un proceso constituyente y en la construcción de la paz con justicia social.
La MESA SOCIAL PARA LA PAZ en este orden de ideas la asumimos como un espacio de interlocución y negociación con carácter vinculante que no depende pero que si es complementario a las negociaciones y acuerdos del gobierno con las insurgencias, que contribuya a sintetizar las negociaciones sociales parciales que se vienen dando (sectoriales, étnicas, regionales, etc.) en una negociación sobre los cambios necesarios para la paz, en lo político y en lo  económico, conducentes a transformar en clave de propuesta política los “acuerdos incumplidos” y las propuestas territoriales urbanas.
La construcción de la paz con justicia social debe expresarse en concreto en la igualdad de oportunidades, a vivir una vida libre de violencias, en el entendido que no solo estas se encuentran expresadas en las violencias basadas en genero sino en la negación de la justicia social, en el  goce  pleno de nuestros derechos fundamentales indispensables para vivir en dignidad; Así tener  un techo digno, acceder a  la salud, educación, recreación, movilidad, empleo estable con garantías y justos salarios,  a vivir sin violencias, a acceder a la tierra, créditos, asistencia técnica, maquinarias y  tecnologías socialmente apropiadas, transitar las calles de manera segura sin temor a la perdida de nuestra vida  son entre otros derechos que tenemos como persona humana.
En este contexto y en la presente coyuntura las mujeres asumimos un  fuerte compromiso con la construcción de cultura de paz, ciudadanía y derechos, entendiendo que la paz no es solo la cesación del conflicto armado entre el gobierno y las insurgencias, el conflicto armado es solo una cara de la realidad de violencias que afronta el país.

Sin callar, Juntas por la paz es nuestra invitación, pero también a  convocar a la construcción de una sola confluencia social y política de mujeres a la vez que disputar el sentido del concepto de paz, atrapada por quienes pretenden “reducirla al silenciamiento de las armas”. Un proceso de construcción de paz requiere apostar al buen vivir  que se construye con la participación de las mayorías, rescatando la participación de las comunidades en la elaboración y desarrollo en su visión y propuestas de paz. La paz es un imperativo de país.

Articulo Diario La Libertad. Escrito por: YULY OTERO VERGARA

martes, 17 de mayo de 2016

¿LA FISCALIA CONTRA LAS MUJERES?

Es de conocimiento a nivel nacional que la Corte suprema de justicia se encuentra adelantando el trámite para escoger al nuevo Fiscal General de la Nación.Existen tres candidaturas para dicha aspiración; Yesid Reyes, Mónica Cifuentes y Néstor Humberto Martínez, quien antes de la última sesión tenía la mayor votación.
El pasado viernes 10 de junio  la Corte Suprema aplazo la votación por cuanto ninguno de los ternados obtuvo los 16 votos requeridos para hacerse titular del ente acusador.
Durante las deliberaciones a puerta cerrada, la Corte formuló una pregunta relacionada con las violencias y feminicidios, en la que se indago acerca de; ¿Qué política piensan implementar para combatir y prevenir los feminicidios y la violencia intrafamiliar en Colombia?. Con relación a esta pregunta llama poderosamente la atención la propuesta planteada por  Néstor Humberto Martínez relacionada con “descriminalizar  la Violencia Intrafamiliar”, argumentando que se necesita una revisión desde el punto de vista sociológico  a la criminalización de la conducta, ya que  al criminalizarse la violencia intrafamiliar se está llevando es  a una ruptura del tejido familiar.
El otro aspecto nefasto de la propuesta es plantear que instancias de menor decisión como el Instituto de Bienestar Familiar y las Casas de Justicia asuman la responsabilidad de dar atención y tratamiento al tema de las violencias que acontecen en la vida familiar y que afectan nuestra integridad, dignidad y protección. De esa manera nos preguntamos ¿Que  pasara con nosotras las mujeres en el país, al trasladar esta responsabilidad al ICBF y las casa de justicia,si solo en Colombia en el año 2015 según la policía nacional se registró un incremento del 118% de los casos de violencia intrafamiliar?.  Es evidente que la  justicia no ha operado con celeridad frente a las situaciones de violencias y feminicidios que hasta el momento se han registrado en nuestro país.
Los argumentos esbozados abren nuevamente el camino para  ir legitimando una postura conservadora  en las altas instancias de gobierno,que reafirman  y validan este modelo capitalista patriarcal, sexista y  misógino que se reproduce en todas las instancias de la vida del país. Aunque las leyes logradas hasta el momento,intenten saldar la deuda histórica que la sociedad tiene con nosotras las mujeres que representamos el 51% de la población.
Al respecto creemos que de llegar a ser elegido Néstor Humberto Martínez como nuevo Fiscal General de Colombia, estaremos ante un nuevo retroceso en materia de garantías para la protección de nuestros derechos. El núcleo familiar no se rompe por que se criminalice al agresor sino que es es la violencia la que produce la ruptura del tejido familiar.
Nos preocupa que cada día en Colombia altos funcionarios  asuman posturas en desfavor de las mujeres; nosotras vemos consternadas a un procurador  impregnado de misoginia,  un  Defensor del Pueblo que renuncio a su cargo por denuncias de acoso laboral y abuso sexual, aún está fresca en nuestra memoria lo ocurrido en la Alcaldía de Bogotá ante el caso Rosa Elvira Celis, instancia que responsabilizó a la víctima y justifico el atroz y aberrante femincidio ocurrido en el parque nacional.
Lo de Nestor Humberto Martínez no es un caso aislado, corresponde al pensamiento androcéntrico patriarcal que gobierna al país a través de sus instituciones. Que  un aspirante a fiscal esté planteando “descriminalizar  la Violencia Intrafamiliar” no es otra cosa que minimizar las violencias hacia las mujeres,  volverla querellable,  y seguirle dando un trato de segunda, buscando favorecer a los victimarios y reafirmar la tesis que entre marido y mujer nadie se debe meter,  es dejarla de asumir como un asunto público, de derechos humanos, de salud pública, en última como un asunto de país. 

Detrás de esta mascara de la justicia se esconde el  verdadero rostro del patriarcado; los avances que en materia legislativa se han logrado en el país se escurren como el agua entre los dedos. Las mujeres seguimos apostándole a una vida libre de violencias, al acceso a la justicia para todos y todas.

Por Yuly Otero Vergara

miércoles, 11 de mayo de 2016

RESOLUCIÓN 1325

El estado colombiano asumió el compromiso de cumplir con  la Resolución 1325 del consejo de Seguridad de Naciones Unidas con relación a la promoción de la participación de las mujeres en los procesos de prevención,  protección, negociación de los conflictos y consolidación de la paz, mediante el establecimiento de mecanismos y políticas públicas relacionadas a la seguridad y justicia de las mujeres sobrevivientes del conflicto armado interno.
A 15 años de existencia es evidente que en Colombia  se requiere voluntad política, de Estado  para  crear las condiciones y asignar los recursos del presupuesto general de la nación, que permitan las  garantías de no repetición de los hechos y resarcimiento a las víctimas del conflicto armado interno. Desde las instancias gubernamentales aún no existe una política pública que garantice la seguridad de las mujeres en contextos de conflicto y pos acuerdos y tampoco se ha incorporado a las mujeres en los espacios de toma de decisiones para la prevención, gestión y solución de conflictos.
Las principales acciones que han de desarrollarse en el marco de esta importante resolución están relacionadas con: a) la implementación de medidas para proteger los derechos humanos de las mujeres y las niñas; b) la  prevención de todas las formas de violencia contra la mujer, en particular la violencia sexual y la violencia basada en el género, c) la  incorporación de medidas para proteger los derechos humanos de las mujeres y niñas en los marcos normativos de seguridad nacional. De lo que se trata es que se establezca un marco normativo que dé cuenta de  la situación y las necesidades de las mujeres  y las medidas que se toman para su protección además de un efectivo sistema operativo de justicia que impida la impunidad que ya es bastante diciente en el país.
El conflicto armado afecta a las mujeres de múltiples maneras, siendo la violencia sexual la de mayor prevalencia e impacto socio-cultural, y la falta de garantías para prevenir lo que hasta el momento ha sido recurrente.
Sin embargo se hace necesario reconocer que uno de los aspectos más desarrollados de la Resolución es la atención a las necesidades específicas de las mujeres, sobre todo en aquellas que se hallan en contexto de desplazamiento forzado. Tanto el Auto 092 de la Corte Constitucional  así como las agencias de  Naciones Unidas, han contribuido  de  forma  trascendental  en la incorporación de la Resolución en este aspecto. A pesar de esos pequeños avances existe un desconocimiento  de sus alcances y potencialidades en contextos de conflicto, y a futuro en los de negociación y post acuerdos, en tanto  una paz sin democracia y la participación de las mujeres no es posible.
Otras resoluciones fortalecen y recomiendan a los Estados que las mujeres tienen derecho alacceso a la justicia, a vivir una vida  sin violencia y a ejercitar plenamente sus derechos.  
Desde  la sociedad civil hay grandes avances ya que las mujeres organizadas están trabajando en la implementación de planes o rutas de Acción pero sin embargo esto exige respuesta del gobierno para que se establezca políticas públicasespecíficas con designación de presupuesto para las instituciones encargadas de prevenir y erradicar la violencia contra las mujeres.
La defensa de los derechos humanos en Colombia continúa siendo una actividad de alto riesgo que compromete la vida de quienes la ejercemos. Llamamos la atención sobre la persistencia de la violencia sociopolítica a través de amenazas y ataques contra mujeres líderes, defensoras de derechos humanos y organizaciones feministas; amenazassuscritas por las denominadas autodefensasque circulan principalmente por correos electrónicos, que pretenden diezmar el liderazgo político de las mujeres. Estamos frente a obstáculos estructurales que en forma histórica han sido impuestos por nuestra participación política.
“Al respecto, la Corte Constitucional Colombiana profirió el Auto 098 de 2013, en el cual reconoce que la labor de defensa de los derechos humanos en Colombia es una actividad altamente peligrosa, que en los últimos años,  ha exacerbado el riesgo extraordinario de género para las mujeres. Este Auto, en concordancia con otros pronunciamientos, le endilga responsabilidades concretas al Estado, para la protección de las y los defensores de derechos humanos, y para la promoción de una cultura de respeto a los mismos, que en últimas, reivindica la vida y la paz. Como organizaciones de la sociedad civil, y como miembros de distintas plataformas y redes de organizaciones feministas y de mujeres, que estamos trabajando por la construcción de la paz, manifestamos nuestra preocupación ante estos hechos, y hacemos un llamado al Estado colombiano para que cumpla con dichas órdenes.”[1]

Por: ROSARIO MONTOYA



[1] COORPORACCION HUMANAS INFORME 2015.
*Rosario Montoya. Defensora y activista de los derechos Humanos. Directora de la Corporación CEAC, Integrante de la Confluencia de Mujeres para la acción pública.

sábado, 7 de mayo de 2016

“IDENTIDAD PERSONAL, SOCIAL Y DE LUCHA”

El 7 de mayo de 2016, la Confluencia de Mujeres para la Acción Pública en el departamento del atlántico oficializa la  primera jornada  formativa de la escuela política denominada “CONFLUESCUELA”  en cuya primea sesión  de fortalecimiento interno se convocaron, además  de las personas  y organizaciones activas del escenario,  aquellas  interesadas en  hacer parte de él .
El proceso de escuela se implementa también en las  comunidades de base,   se intervienen algunas  procesos  incipientes y organizados  en  Barranquilla (JAC)   y Malambo  (RED  Comunitaria Unidos por Malambo) donde  tienen  presencia  las escuelantes.  Inicia   este primer ciclo de talleres con el módulo uno, denominado:“Identidad personal, social  y de  lucha” con el  objetivo de  promover espacios de debate para consensuar una agenda de acción para la  incidencia pública  y el fortalecimiento de los procesos territoriales.
Con el eje de identidad, socializamos el taller “Reconociéndonos en colectivo” primer tema  del módulo uno, con el cual iniciamos debates  claves para  dinamizar el accionar  del escenario.  Se profundiza  en el para qué, la  razón e importancia de la incidencia política y la necesidad de unificar y consensuar un discurso colectivo y coordinado de lo que hacemos como escenario,   lo que llevo a  identificar afinidades, intereses, procesos   organizativos, priorizar acciones del plan operativo 2016 y establecer criterios para las acciones coyunturales  definiendo  apuestas de acuerdo  a las condiciones existentes en la vida territorial-
En los talleres tres y cuatro, seguimos caminado  en el de tema de identidad,  ahora  desde lo individual hacia lo colectivo. Las  historias de vida  ubicaron el debate en la herencia  patriarcal y las diversas maneras que las mujeres desde  lo privado,  generan  cambios   en ocasiones sutiles,  que impactan el sistema. 
El  taller  arrojó  como propuesta la necesidad  de  crear  espacios de atención psicosocial, reconociendo que  detrás  de las historias de vida  contadas y recreadas se encuentran mujeres  que no han superado situaciones  impactantes en sus  vidas que impiden vincularse o permanecer activas  en procesos colectivos  de  formación e  incidencia política.
En los talleres   5 y 6   que denominados: MUJERES, REBELDÍAS Y PARTICIPACIÓN,  retomamos  la conexión de lo personal  con los social,  identificando  problemas  generales  que nos afectan en la cotidianidad  y  a  partir  de  los cuales   se hace posible  construir  una agenda  común de lucha.   En ella reconocemos  la educación como herramienta  indispensable para generar  transformaciones individuales  y colectivas   que  conducen a procesos   de lucha  en la medida  en que   generan espacios  de  encuentros  de mujeres que  hacen posible  abrirse  a  nuevas  formas  de  participación y validación de la  ciudadanía  femenina. 
En esta sesión las mujeres partícipes de la Confluescuela, reflexionaron sobre sus procesos de luchas y rebeldía que a través de los tiempos han desarrollado  desde lo individual y colectivo, haciendo conciencia que estas han sido y siguen siendo parte de sus vidas, ya que  ellas han estado siempre allí, aunque en diferentes niveles, reconocen que de lo que se trata es reforzar nuevas y significativas prácticas políticas, pero también desarrollar conciencia crítica de nuestras rebeldías, para lo cual necesitan asumirse como sujetas transformadoras mediante procesos de formación política permanente.





martes, 3 de mayo de 2016

MUJER Y TRABAJO

Acaba de finalizar las jornadas de conmemoración del primero de Mayo. Existe entre esta fecha y el 8 de marzo una alta correlación en el sentido en que son fechas de alto significado histórico en la lucha por la exigibilidad y conquista de derechos,  nos recuerdan importante gestas de levantamientos sociales  en que trabajadores y trabajadoras  a través de  movilizaciones, paros, huelgas, levantamientos,  lograron  conquistas en materia de  derechos. El derecho al trabajo en condiciones justas, al descanso, a un salario digno y  a la disminución de largas jornadas  laborales, fueron entre otras las consignas del momento.
¿Cuál es la situación que vivimos las mujeres a nivel del trabajo?
El investigador Libardo Sarmiento Anzola sostiene  que en el año 2012, las mujeres concentraron su ocupación principalmente en la rama de comercio, hoteles y restaurantes con 33,3%, seguida por la rama de servicios comunales, sociales y personales con 29,9%.
El 41,4% de las mujeres se desempeñaron como trabajadoras por cuenta propia, estamos hablando del rebusque como actividad generadora de ingresos. Este es un fenómeno que cada día se expande de manera vertiginosa en las principales ciudades de nuestro país, quiere decir que la precarización y el desconocimiento de derechos  se constituye en un fenómeno que afecta a hombres y mujeres, consecuencia de la implementación del actual modelo neoliberal privatizador, modelo que transformo la vocación productiva de la mayoría de las grandes ciudades del país convirtiéndolas en ciudades para el comercio de los bienes importados y la venta de servicios.
El poco acceso al trabajo, las precarias condiciones laborales y las brechas entre hombres y mujeres es más crítica en las mujeres jóvenes. Para el año 2012, el desempleo para las mujeres llegó a 25,2% mientras que para los hombres jóvenes fue de 14,7%.
Más de la mitad de la población trabajadora se encuentra en condición de informalidad, esto es, con salarios precarios, de manera inestable y sin protección social ni derechos laborales. De las 8,7 millones de mujeres ocupadas, el 54,2% son informales (4,7 millones).
En el contexto local de nuestra ciudad –Barranquilla- tenemos que decir  que a pesar que somos el  52% las mujeres enfrentamos grandes dificultades para acceder al mercado laboral. En los estratos medios y bajos las mujeres trabajamos entre 14 y 15 horas al día,  para devengar un salario mínimo y sin garantías prestacionales; “somos las que presentamos  mayor informalidad en los procesos de contratación y ello está justificado en un imaginario colectivo “machista” que sigue pensando que el trabajo para las mujeres es un asunto de favores y no de derechos”, En el mundo laboral coexisten brechas que son generadas por relaciones sociales, económicas y culturales. indignas e injustas
Para nadie es desconocido que Barranquilla jugo como laboratorio para la implementación de este modelo depredador. Nuestra ciudad se ha convertido en la pionera de la privatización de las empresas de servicios públicos, incluida la privatización de la red pública hospitalaria. No es casual que las últimas administraciones distritales la designen como la capital del tratado de libre comercio con los estados unidos. La formulación de su nuevo Plan de Ordenamiento Territorial afianza la lógica del modelo y acrecienta los niveles de pobreza, informalidad, precarización laboral, deterioro ambiental, cass en la movilidad, violencia contra las mujeres, incremento de la miseria en la mayoría de la población que habita los sures de la ciudad.



miércoles, 6 de abril de 2016

LA PAZ AMENAZADA

La última semana del mes de marzo de 2016 se recordara como una semana de hondo significado para la paz de Colombia, pasara a nuestra historia como la fecha del anuncio público de las conversaciones entre el gobierno y el ELN, la segunda guerrilla en Colombia. Con este anuncio se afianza la esperanza de la inmensa mayoría de colombianos y colombianas de poner fin de una vez por todas al conflicto armado social y político más largo en el planeta y se hace en un momento en el que parecía empantanarse el proceso de diálogo entre el gobierno y las FARC – EP.
Sin embargo, pocos días después el país se estremecería con nuevos hechos de violencia propiciados por las “Autodefensas Gaitanistas de Colombia” o los urabeños, o clan Usuga quienes le declararon la guerra a la fuerza pública y al proceso de paz, en represalia por los golpes propinados contra ellos por la fuerza pública.
Hoy por hoy esta agrupación se erige como una poderosa banda delincuencial que a base de narcotráfico, extorsión, contrabando, blanqueo de dinero ha acrecentado su poder económico, militar y territorial. La acción delincuencial de esta agrupación abarca casi todo el territorio nacional pero su centro de control territorial y operacional es el Urabá chocoano, antioqueño y casi toda la región Caribe.
Hechos que sin duda se constituyen en seria amenaza al proceso de paz que se adelanta entre el gobierno y las insurgencias de las FARC –EP y el ELN. Coincidencialmente a este accionar terrorista el centro democrático, partido político que representa a la ultraderecha colombiana en cabeza del ex presidente Álvaro Uribe Vélez, convoca a movilizaciones fundamental y esencialmente contra el proceso de paz bajo el argumento de que el gobierno se ha postrado de rodillas al Castro – Chavismo a quien señalan como el verdadero enemigo.
Como buenos estrategas comunicacionales el “centro democrático”, utiliza como banderas de convocatoria los graves problemas sociales, económicos y políticos que
padece el pueblo colombiano a consecuencia de la implementación del modelo neoliberal en cabeza del Santismo. Problemas que tienen raíces históricas en el que múltiples gobiernos que han transitado en el ejercicio de la gobernabilidad y el poder han contribuido a hondar la crisis.
Sin duda y sin entrar en profundas argumentaciones es de conocimiento que durante el gobierno de Álvaro Uribe Vélez desde la gobernación de Antioquia y pasando por la presidencia de la república en sus dos períodos, el paramilitarismo en nuestro país se extendió por todo el territorio nacional, afianzando su poder de control y dominio territorial; sin que para ese entonces e incluso en el momento actual, no haya poder humano que logre extirpar de raíz este mal que no ha hecho otra cosa sino arrinconar y llenar de miedo a la población colombiana.
La revista Semana en su publicación del 3 de abril del presente año señala que: “Para nadie es un secreto el poder que han tenido los grupos de corte paramilitar desde hace 20 años en el Urabá” en referencia al audio puesto a circular por el clan de los usugas, quienes bajo la denominación de Autodefensas Gaitanistas de Colombia, decretaron un paro armado en Urabá, Antioquia y Córdoba intimidando a la población. Este accionar no ha cesado por cuanto ha sido acompañada de panfletos amenazantes que vienen circulando en la región Caribe, amenazando a estudiantes, trabajadores y profesores a quienes señalan como auxiliadores de la guerrilla.

Empecinarse en que se perpetúe el conflicto armado en el país no es solo expresión de una concepción guerrerista es también expresión de una apuesta económica, el segundo negocio más rentable en el mundo es el de las armas, el cual se encuentra estrechamente vinculado al más rentable de todos los negocios; el narcotráfico. Ambos en manos de los enemigos de la paz. Ese es el trasfondo, ese es el meollo del asunto. Claro que para ganar simpatizantes se camufla con las banderas del desgobierno santista. Vivimos un momento histórico que no podemos desaprovechar. Es ahora o nunca, ya están sentadas las insurgencias con el gobierno ahora es el turno de las inmensas mayorías del pueblo. Como decía Gandhi: “No hay caminos para la Paz, la Paz es el camino”.

Por: YULY OTERO VERGARA

domingo, 20 de diciembre de 2015

ABRIENDO CAMINOS PARA EL AÑO 2016

Con entusiasmo sororo, expectativas y alegría el 19 de diciembre se dieron cita mujeres de diversos proceso articulados a la Confluencia de Mujeres en el atlántico  en el Encuentro de Sororidad, con el propósito de proyectar las acciones que han de llevarse a cabo en el año 2016.


Mientras el dialogo fluía entre las participantes, una a una  hacía su intervención y de modo espontáneo surgieron anécdotas, agradecimientos y  experiencias  compartidas que las hacían sentirse mas dignificadas de acuerdo a lo aprendido durante su permanencia en la confluencia de mujeres, de tal modo, se comprometieron a seguir dando lo  mejor de si para llevar a cabo un trabajo mas territorial orientado hacia el fortalecimiento organizacional.

Se planteo la necesidad  de unificar esfuerzo para que las mujeres sigan ganando mas espacios participativos tanto en lo público como en lo privado, en la búsqueda de la equidad y equilibrio de un mundo mejor para todas y todos y libre de violencias para las mujeres. 

Con optimismo  y compromiso las mujeres reunidas se dispusieron reanudar en el próximo  año las actividades de cara a los objetivos y metas emanados de la Asamblea Nacional, que se tendrán en cuenta para el diseño del plan de trabajo de los años venideros.